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“DONALD, EL FANTASMA QUE ATERRÓ A UNA FAMILIA DE LONDRES” | La aterradora ‘aparición’ que llegó a discutirse en el Parlamento británico 

“DONALD, EL FANTASMA QUE ATERRÓ A UNA FAMILIA DE LONDRES” | La Aterradora ‘aparición’ Que Llegó A Discutirse En El Parlamento Británico 

Todo empezó con una llave de plata que apareció sobre una cama en la casa de una familia en un barrio de Londres en 1956.  

En un vecindario ubicado al sur de Londres llamado Battersea, en el número 63 de Wycliffe Road, ocurrió una de las historias sobre fantasmas más extrañas e inquietantes que se conozcan. 

El padre, llamado Wally Hitchings, tenía algo más de 40 años y era un hombre alto y delgado que conducía trenes en el metro de Londres.

Su esposa, Kitty, un poco mayor que él, era empleada de oficina. Ambos tenían una hija llamada Shirley de 15 años, estaba a punto de comenzar la escuela de arte y trabajaba a tiempo parcial como costurera en la tienda Selfridges. Fue en ella en quien la extraña actividad pareció centrarse… 

La familia Hitchings en la sala de la casa en 1957.

El primer indicio de que algo extraño estaba pasando fue una llave que apareció el 27 de enero de ese año en la cama de Shirley, sobre la almohada. Era una llave que nunca antes habían visto: plateada, adornada, antigua, el tipo de llave que se usaba en casas elegantes, no como la de los Hitchings. Pero lo más curioso es que la llave no abría nada en toda la casa.

Shirley se la llevó a su padre, pero él estaba ocupado ayudando a bañarse a su madre, a quien la artritis crónica la había dejado incapacitada. Le pidió que la dejara en la repisa de la chimenea para ocuparse de eso más tarde, pero cuando fue a buscarla no estaba. Shirley le aseguró que la había dejado ahí; la encontraron otra vez sobre la almohada. 

 

El incidente probablemente habría sido olvidado de no ser porque esa noche ocurrió algo que cambió sus vidas para siempre. Un estruendo ensordecedor que reverberaba por toda la casa, sacudiendo las paredes y los pisos, los despertó de repente. El ruido fue tan fuerte que se escuchaba desde la calle y los vecinos se acercaron a quejarse, pensando que Wally estaba martillando o rompiendo las tablas del suelo en medio de la noche. Fue el comienzo de una pesadilla que llegaría a dominar la vida de la familia. 

A la noche siguiente sucedió lo mismo, y nuevamente a la siguiente. Pronto se convirtió en algo cotidiano, no solo de noche, sino también a plena luz del día. “Era como si hubiera una presencia observándote todo el tiempo”. 

La sentían como una presencia tan fuerte, que los Hitching terminaron poniéndole un nombre —Donald— y desarrollaron una forma de comunicarse con él en las sesiones de espiritismo realizadas por la médium Harry Hank en la casa: le hacían preguntas y él contestaba con golpes, 1 para No y 2 para Sí. 

La médium Harry Hank con Shirley y su padre Wally a la derecha.

Shirley recuerda que, después de tres semanas de fuertes ruidos, también empezaron a moverse algunos objetos. “Ollas y sartenes que estaban en la estufa salían flotando de la cocina, atravesaban el cuarto, se aceleraban y de repente se venían contra ti… Tenías que esquivarlos. A veces flotaban y de repente se desplomaban, otras, se estrellaban contra las paredes”. 

Los Hitching, privados de sueño y aterrorizados, llamaron a la policía y a varios agrimensores, pero nadie podía entender la razón de los ruidos que iban desde sonidos de fuertes golpes hasta rasguños que parecían provenir del interior de los muebles. “Ver las zapatillas de mi papá caminando solas fue muy aterrador”, recordó Shirley. 

Una noche ocurrió algo asombroso cuando los gritos de Shirley retumbaron por todo el vecindario… rápidamente acudieron a su cuarto y la encontraron en la cama con la sábana flotando, de repente, la sábana salió volando y la joven quedó suspendida a 15 centímetros del suelo.

Aterrados por lo que estaba sucediendo en sus vidas, pidieron a los medios que no publicaran lo sucedido ya que a su terror, se le sumaba la gente curiosa que se acercaba a ver la casa.

“El misterio de los ruidos que atormentan a Shirley”, dice el titular del diario Daily Mirrow de 1956 con la foto de ella.

Eventualmente, la prensa dejó de hablar de la historia, pero Donald no había desaparecido de la vida de los Hitchings…

De hecho, encontró otras maneras de comunicarse, con escritos que aparecían en las paredes e incluso en el papel, cual “cartas del fantasma”. En 12 años aparecieron unas 3.000 notas, hasta 60 en un solo día. La familia siguió experimentando estos fenómenos hasta 1964, cuando decidieron mudarse a otra casa. Aunque según contaron, siguieron sucediendo “cosas”, aunque de manera ya esporádica. 

El supuesto primer mensaje del fantasma dice: “Shirley yo vengo”.

Se ocasionó tanto alboroto con esta historia, que incluso fue discutido por el ministro del Interior en la Cámara de los Comunes (la cámara baja del Parlamento), y aunque no se sabe a ciencia cierta qué ocurrió en el interior de ‘63 Wycliffe Road’ y a pesar de sus múltiples teorías, esta historia sigue siendo todo un misterio tanto para quienes creen en fantasmas, como para los que no. Los primeros porque la usan para demostrar que los fenómenos paranormales existen, y para los escépticos, sería un psicodrama más ingeniado por la niña para buscar su popularidad… ¿Era ‘Donald’ un fantasma real que atormentó a la familia Hitchings durante años, o de lo contrario, fue una creación de la niña para buscar su propio interés? ¿Tú qué opinas?

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Fuente: BBC News Mundo 

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