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“EL HOMBRE SIN ROSTRO” | Todo comenzó tras realizar unas obras en un antiguo pozo de la casa Cervantes de Vélez (Málaga)

“EL HOMBRE SIN ROSTRO” | Todo Comenzó Tras Realizar Unas Obras En Un Antiguo Pozo De La Casa Cervantes De Vélez (Málaga)

Varios testigos aseguran haber escuchado los pasos de “algo” acercándose a ellos entre las columnas del antiguo palacete momentos antes de la aparición

Esta antigua casona, fue utilizada durante un tiempo por Miguel de Cervantes, autor de El Quijote, durante los tiempos en que era recaudador de Hacienda.

La vivienda es el típico patio andaluz de una casa noble, sin embargo, cuando llegar la noche, según cuentan los trabajadores, los sonidos y visiones inexplicables rondan entre sus paredes…

Casa Cervantes de Vélez, Málaga.

Según los relatos populares, todo comenzó tras la realización de unas obras de mejora y refuerzo de los cimientos de un pozo en 1985. La leyenda se hizo fuerte cuando un grupo de empleados del servicio de limpieza, decidieron emprender en 1994 una huelga a modo de encierro en el interior de este palacete.

Hacia las nueve de la tarde, una vez que colocaron sus cosas, uno de ellos escuchó un ruido extraño en el patio y los pasos de alguien que se iba acercando como si llevara la ropa mojada. Al principio, el empleado pensó que serían imaginaciones suyas, pero al poco, el sonido se hizo más intenso y al asomarse para ver qué lo estaba provocando, observó la inquietante figura de un hombre sin rostro junto a una de las columnas del patio.

Hombre sin rostro descrito por el testigo

Al momento, el empleado salió despavorido de aquel lugar y no quiso regresar nunca más allí, aunque su curiosidad, hizo que enseguida encontrara la historia trágica que aquel palacete escondía y que daría significado al suceso presenciado: hace más de 200 años, un hombre que vivió en la casa cayó al pozo una noche que se asomó para sacar agua de él. Era tan estrecho el pozo que el hombre no pudo darse la vuelta y a los pocos minutos murió ahogado.

Cuando lo encontraron, tenía el rostro totalmente deformado por las contusiones, azulado por el ahogamiento e hinchado por el agua. Era tan terrorífico su aspecto, que decidieron taparlo con una bolsa de tela negra.

Desde ese momento y según cuentan, el espíritu del hombre sin rostro habría quedado encerrado en aquel pozo para siempre… pero tras realizarse las reformas de la casa en los años ochenta, el espíritu del hombre sin rostro habría quedado liberado del pozo y desde entonces se encontraría arrastrando sus ropas mojadas por el patio y vagando por las estancias de este antiguo palacete.

Y tú, ¿pasarías una noche en el palacete para comprobarlo?

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