El poltergeist de Rosenheim
Alemania, 1967. En una oficina de Baviera sucedieron fenómenos que superaron la lógica: lámparas que explotaban, muebles que se desplazaban, un portátil que imprimía por sí solo… Todo parecía apuntar a Annemarie, una joven secretaria de 19 años, que en medio de fuerte estrés pasó a ser el eje central del fenómeno.
Hans Bender, parapsicólogo, lo calificó como telequinesis inconsciente (cuando la mente genera eventos físicos).
El caso fue tan impactante que varios técnicos y testigos neutrales atestiguaron disturbios que no parecían trucados. El fenómeno se detuvo cuando Annemarie abandonó el trabajo.
Tal vez, los fantasmas más poderosos no se manifiestan desde fuera, sino desde los recovecos más profundos de nuestra mente.
